2 Corintios 5:15
Y murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió por ellos y resucitó.
Perspectivas bíblicas
Ahora que este año nos proponemos convertirnos en discípulos a imagen de Cristo, ¿qué significa eso realmente? El discipulado no es algo que simplemente se enseñe y se aprenda en un estudio bíblico o en un libro de ejercicios. Es una búsqueda y un camino que recorremos a lo largo de toda nuestra vida, y cualquier camino requiere avanzar.
A veces, las personas participan en programas de discipulado, pero luego no hay ningún avance en su camino espiritual. El discipulado no consiste solo en aprender, sino también en cultivar un profundo deseo de crecimiento espiritual continuo y la disposición a dejarse transformar. Requiere el deseo de centrarse de forma intencionada en el proceso de toda una vida de crecimiento y de esforzarse activamente por imitar la vida, el carácter, las acciones, las actitudes y el amor de Cristo. Requiere una disposición a continuar el camino y el avance hacia Cristo, demostrada por la forma en que vivimos nuestras vidas y mostrando el amor de Dios por los demás de maneras significativas. Por muy indignos que seamos todos, una vez que nos damos cuenta de la magnitud de lo que Cristo hizo por nosotros, ¡cada uno de nosotros debería desear vivir su vida con ese mismo grado de devoción hacia Él!
Oración de hoy
Señor, ayúdanos a recordar que todos somos discípulos en formación, en un camino que exige compromiso, perseverancia y resistencia ante los desafíos y tentaciones. Ayúdanos a esforzarnos por imitar el comportamiento de Cristo a través de la fe en Jesús, la obediencia a sus mandamientos y el amor a los demás tal y como Él los ama.
—Barbara Tarantino
