Viernes, 8 de mayo de 2026


Hebreos 12:10, 14

Nos castigaron durante un tiempo, como les pareció mejor; pero Dios nos castiga por nuestro bien, para que podamos participar de su santidad...

Esfuérzate por vivir en paz con todos y por ser santo; sin santidad, nadie verá al Señor.

Perspectivas bíblicas

Nunca me gustó tener que disciplinar a mis hijos, pero había momentos en los que sabía que no tenía otra opción. Los quería demasiado como para no hacerlo. Aún así, a día de hoy, a menudo me sorprendo imaginando cómo serán algún día. Me encanta cuando veo destellos de madurez y reacciones que se asemejan a las de Jesús. Me emociona verlos crecer y madurar. Entonces recuerdo todas esas conversaciones difíciles y esos momentos de corrección. ¡Han avanzado tanto!

El Espíritu Santo no tarda en recordarme que la visión que me ha dado de mis hijos es la misma que mi Padre tiene de mí, su hijo. Él contempla mi vida, y puedo imaginarlo diciendo: «Te quiero demasiado como para no disciplinarte y corregirte. Quiero que prosperes y madures. Quiero llenarte para que tus relaciones con los demás rebosen de más de mí y menos de ti». ¡Has llegado tan lejos!

Oración de hoy

Gracias, Dios, por amarnos tanto que, a veces, nos corriges y nos disciplinas para ayudarnos a ser más como tú. Te invitamos a que tu mano moldee nuestras vidas.

—Kevin Donoho
Pastor principal, Iglesia del Nazareno de Olathe College (Kansas)


Deja un comentario

Movilización de medio millón

GRATIS
VER